lunes, 27 de julio de 2015

POTOSÍ Y LA NACIÓN CHICHAS

La Nación Chichas existió desde tiempos precolombinos y preincaicos con un territorio propio donde gozaba de la autodeterminación como un principio fundamental en su desarrollo. Esta condición se encuentra evidenciada en documentos históricos como el Memorial de Charcas donde se hace mención de esta sociedad que también tuvo participación dentro de importantes estructuras territoriales como la Confederación Qaraqara Charka. De esta manera, con el paso del tiempo y los periodos de la historia, en esta parte del continente, se fueron generando algunos cambios en temas territoriales vinculados a la administración. Así, posteriormente se conoce la existencia del Partido de Chichas que se fue conformando en base a estos límites antes mencionados, esta vez dentro del régimen colonial. Como un paréntesis debemos incluir a los diferentes levantamientos emancipatorios ocurridos en este espacio, donde resaltan el de la victoria de Suipacha en 1810 y la de Tumusla en 1825, las cuales marcaron un principio y un final dentro del proceso independentista para el Alto Perú.

Así, los Chichas fueron importantes gestores y partícipes del logro de la independencia para esta parte del territorio Sudamericano, no obstante una vez lograda la creación de la República ocurrió una de las mayores desmembraciones territoriales para los Chichas ya que parte de este territorio quedó en la República Argentina y otra en Tarija sin desestimar a la de Chuquisaca. Posteriormente una nueva división con la creación de las provincias culminando con este proceso de fragmentación en tres espacios: Nor Chichas, Sud Chichas y Modesto Omiste (para este último caso incluso perdiendo la característica chicheña en su nombre). De igual manera, en términos político administrativos el territorio chicheño quedó bajo la tutela de la capital potosina la cual estaba muy alejada de la realidad de estas provincias, alejamiento que con el paso de los años se fue agudizando aún más hasta llegarse a un olvido y rezago para esta parte sureña del país.


En contraparte, la población chicheña fue profundizando un sentimiento de identidad propia que marcaba una diferencia con los intereses y propuestas de la lejana capital potosina. Esta situación es justificada por todo el proceso histórico, social y cultural de los Chichas donde se tuvo una serie de particularidades que marcan esta separación con las proyecciones capitalinas. Este tipo de circunstancias llevaron a proponer iniciativas fundamentales para el desarrollo de estos “pueblos olvidados del sur” que tuvieron su cúspide en la búsqueda de la conformación del décimo departamento en tres ocasiones: 1883, 1926 y 1964 pretendiendo la creación del Departamento Chorolque o Chichas como una reconstitución territorial de este pueblo ancestral. Sin embargo, por otros factores esta empresa no tuvo éxito y nuevamente el letargo quedó marcado en el devenir de los Chichas sin que ello signifique perder el sentimiento de autodeterminación velando por mejores días para nuestra población. De esta manera, todavía persisten los sentimientos de lejanía con Potosí lo cual se reproduce ante la situación de abandono por parte de la administración departamental hacia sus provincias. A raíz de estas condiciones en el último tiempo se viene trabajando un nuevo proyecto revalidado históricamente donde se pretende concretar esta integración territorial que será secundado por la Reconstitución de la Nación Chichas en el marco de la Constitución Política del Estado y otras leyes como la Ley Marco de Autonomías y Descentralización como un nuevo proyecto de reivindicación del pueblo chicheño. De esta manera, se ha generado un proceso inverso donde el sentimiento unificador se viene ampliando dentro de tres provincias y sus cinco municipios (Cotagaita, Vitichi, Atocha, Tupiza y Villazón) embanderando nuevamente a la Nación Chichas como emblema de desarrollo e integración. Esto también ha quedado en manifiesto, en el Censo Nacional de Población y Vivienda del año 2012, con la autoidentificación de 58.651 hombres y mujeres comprometidos con este proyecto y que vienen legitimando la propuesta. Con lo manifestado, no se pretende ver amigos o enemigos en Potosí sino simplemente poner las cosas en el lugar correspondiente para poder relacionarnos en condiciones de igualdad sin que estemos supeditados por una estructura vertical que prioriza los intereses de unos en detrimento de las mayorías. La Reconstitución de la Nación Chichas viene planteada en el marco constitucional de la Autonomía y esa proyección continuará madurando con el respaldo de todos y todas basados en la integración nacional y mejores condiciones de vida de nuestra población a partir de una agenda propia basada en nuestras demandas legítimas manifestadas por los voceros válidos dentro de un territorio que ha pervivido por muchos siglos pese a las condiciones adversas y desiguales.

lunes, 20 de julio de 2015

POTOSÍ COLONIAL…

Con las palabras que se encuentran en el título del presente artículo también comienza una estrofa del himno a Potosí lo cual denota diferentes aspectos del imaginario colectivo de esta capital. En primer lugar, nos encontramos frente al aferramiento de su población al denominado Cerro “Rico” de Potosí del cual entre leyendas, anécdotas e historia todos hemos escuchado en algún momento y que trae consigo una gran carga simbólica de explotación y abuso hacia los originarios de estas tierras frente a la colonia española. Con este emblema potosino tenemos un primer recurso que nos permita acercarnos hasta su realidad. De igual manera, la herencia colonial (precedida por sus emblemas igual de sugerentes) está muy presente en este espacio donde la identidad ha sido estructurada a partir de este supuesto orgullo del ser producto del periodo colonial del cual quedan una serie de edificios que se construyeron en ese tiempo de los cuales resalta la Casa de la Moneda, entre otros museos e iglesias. De esta manera, recorremos brevemente la “Villa Imperial” con el aire histórico que lleva consigo y con la necesidad de deconstruir y replantear su identidad.

Para complementar esta lógica, a solo unos kilómetros se encuentra Sucre (edificada en territorio de la Nación Charcas) donde se puede tener una gran similitud de esta herencia colonial aunque, también, con diferencias marcadas por sesgos discriminatorios que se tienen en este otro espacio. Así, al aspecto colonial se suma el carácter señorial que establece una desigualdad y diferenciación con el otro y la otra a partir de aspectos, esta vez, étnico raciales. En Sucre se construyó la primera universidad que terminó consolidando a la tradición de los doctorcitos de Charcas que llevan consigo el mito del ser culto lo cual lamentablemente recae en la exclusión y una supuesta superioridad hacia los y las pobladoras de otros lugares del país, mucho más si se trata de comunidades campesinas e indígenas. Pero esta solo es una especie de contraparte a lo dicho en Potosí al tratarse de dos pueblos muy ligados por el proceso histórico que fue configurando su formación social regional y que en el último tiempo ha comenzado a manifestar la consigna de “Potosí Federal”, sin mayor argumento que un sentido opositor encabezado por sectores reducidos de la capital potosina y muy alejada del sentimiento real de sus provincias y municipios.

Sin embargo, Potosí no solo trata de esa capital, antes mencionada, sino que está habitada por una serie de poblaciones y naciones originarias con características propias y lógicas contrarias al legado señorial. Así, desde el periodo republicano se fue ampliando un alejamiento con esta capital, esto a raíz de la poca atención y abandono hacia las provincias por parte de las autoridades de turno. De esta manera, incluso se elaboraron denominativos como el de “Pueblos olvidados del sur” en referencia a las provincias Nor Chichas, Sud Chichas y Modesto Omiste que asimismo generó proyecciones para constituir un décimo departamento denominado Chorolque o Chichas. No obstante, esta iniciativa no prosperó y hasta la actualidad se continúa con la división político administrativa constituida por 9 departamentos que se ha consolidado luego de la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado. De igual manera, la carta magna actual ha permitido ampliar las competencias de las regiones y municipios a partir del reconocimiento de 4 tipos de autonomías que pueden significar un mayor desarrollo local para estos territorios alejados del ruido de las capitales. En la actualidad, las proyecciones son otras y se enmarcan en esta nueva constitución con interculturalidad, integración y descolonización, por eso, en este caso, se viene trabajando la autonomía en uno de estos territorios ancestrales y precolombinos ahora mediante la Reconstitución de la Nación Chichas.

lunes, 13 de julio de 2015

CRONOLOGÍAS MUSICALES EN LOS CHICHAS II

Alfredo Domínguez Romero, sin duda, ha sido y es el mayor exponente de la música de los Chichas a nivel internacional lo cual ha marcado el nombre de Tupiza en los libros del arte y la cultura vinculada a esta área específica. A partir de este emblemático personaje se despliegan, cronológicamente, hacia atrás y adelante otros nombre que también marcaron momentos dentro de lo que respecta la música de los Chichas. En este sentido podemos citar a Felipe Rivera uno de los más antiguos exponentes. No obstante, si nos remitimos hasta tiempos precolombinos, debemos mencionar el trabajo realizado por las y los habitantes chicheños originarios que nos dejaron un legado importante hasta nuestros días con instrumentos que son aún más representativos para la región y el territorio ancestral. En este sentido identificamos, principalmente, a la caja, el erke, la caña, la quenilla, donde se incluyen el sicu y la anata; este grupo de instrumentos han logrado posicionarse hasta la actualidad como elementos indispensables del calendario festivo agrícola tanto para las comunidades como para habitantes de la urbe. Desde esta perspectiva, aquí tenemos una gran transversal de integración entre pobladores y provincias ya que estos instrumentos se encuentran presentes en gran parte de la región chicheña.

            Tomando otro enfoque, encontramos a representantes que han ido brindando sus aportes a la música y que en menor o mayor grado han sido reconocidos por la sociedad. Así podemos nombrar a Luis Rico, Humberto Leytón, Willy Alfaro, Lelis Molina, entre muchos otros, que han logrado posicionarse en un plano más allá del local. Sin embargo, en algunas de estas expresiones todavía existe un sesgo que requiere ser cubierto y complementado para poder abarcar una temática mayor y con más representatividad si queremos hablar de la música en los Chichas. En este cometido, se han realizado trabajos que pretenden ser compilatorios de la música de esta parte del país que continúan con este sesgo que también se debe a la temática que se aborda en las composiciones potenciando esos localismos que colateralmente contribuyen a la segregación territorial y poblacional de los Chichas.

            De esta manera, la música conocida como regional chicheña todavía tiene pendiente ampliar su temática y adscribirse a las nuevas proyecciones como ser la Reconstitución de la Nación Chichas que lleva como precedente obligatorio la integración. Por otra parte, con el ingreso de diferentes géneros musicales vemos a las nuevas generaciones incluyendo otros enfoques en cuanto a cómo nos entendemos e identificamos dentro del territorio chicheño. Entonces, el intento de virar la perspectiva del ser chicheño y chicheña y sus formas de expresarlo es parte de la revolución cultural que se deberá afrontar dentro del nuevo contexto y coyunturas que se viven en la región. Asimismo, aunque con menos fuerza, el pensamiento señorial deberá ser erradicado como pilar de la construcción identitaria para tener una mayor integralidad en este proceso del entendimiento de la cultura en nuestra región. Así, la música se convierte en un recurso elemental para la ampliación de este enfoque cultural que se debe adecuar a la realidad vigente y las proyecciones de integración que se tienen en nuestros días. De esta manera, deberemos seguir, primero, un proceso intracultural de ampliación en estas formas de entendernos como chicheños y chicheñas, para después avanzar hacia la interculturalidad como paso ineludible en la proyección cultural hacia otros espacios de convivencia y posicionamiento para que todo este aporte no quede relegado al territorio propio sino que sea referente de la propuesta amplia y diversa de todo el territorio nacional.

lunes, 6 de julio de 2015

CRONOLOGÍAS MUSICALES EN LOS CHICHAS



En los últimos días, mediante las redes sociales, se ha conocido una producción indudablemente reveladora en lo que respecta a la música de los Chichas. Esto gracias al trabajo de lo que conoce como la propuesta de “Sur Hip Hop Tupiza” que de manera innovadora nos presenta un ensamble donde se logró introducir a los acordes de Alfredo Domínguez y una serie de vivencias de la cotidianeidad, principalmente, de Tupiza y que despierta los recuerdos de los que un día habitamos sus parajes inmersos en el ritmo del hip hop. Por otra parte, sirve como el medio más apropiado para realizar un homenaje necesario para varias personalidades como ser el propio Domínguez, Víctor Agustín Ugarte y Liber Forti junto a Nuevos Horizontes que incluso deja espacio para hablarnos de la historia de los Chichas con trasfondos políticos. Este ensamble se cierra con la descripción de la gastronomía regional completando este coloquial paseo por los paisajes de la milenaria tierra colorada.

Con este tipo de propuestas, se sigue abriendo vertientes musicales con manifestaciones y percepciones diferentes en las formas de entender el ser chicheño y chicheña con los cambios generacionales que esto implica. Así, los mecanismos de la ecléctica se siguen introduciendo permitiendo salidas al anquilosamiento cultural en los Chichas y que nos permiten continuar deconstruyendo y ampliando las visiones de nuestra identidad sin que ello signifique procesos de aculturación o enajenación sino una necesaria resignificación, en este caso de las manifestaciones musicales refrescantes de nuestra tierra. De esta manera, las sensaciones son más diversas para el amplio repertorio que se ha tenido en esta parte del país con las cualidades y características tan particulares de la tierra chicheña como una propuesta para todo el país en medio de su interculturalidad e incluso su plurinacionalidad. Con estas producciones podemos seguir disfrutando de nuevos aires musicales que se dan a conocer junto al paso del tiempo, en este sentido no podemos dejar de mencionar los aportes de otras propuestas como ser Los Ovejas Negras o Enerpol con “Halcón Exiliado” que dieron una importante contribución a esta ampliación de los estilos en la música regional de los Chichas como alternativa necesaria en cuanto a lo que significa el trabajo de los, determinantes, gestores culturales.


Por otra parte, en este tiempo no podemos dejar de mencionar a los que marcaron el paso hace muchas décadas atrás, desde una propuesta alternativa e interpelatoria al orden establecido como fue Alfredo Domínguez que continua revolucionando con álbumes todavía desconocidos para muchos y muchas como ser “Boliviano” que parece haber quedado en un estado latente para reaparecer muchas décadas después y reavivar nuestros sentidos, dándonos la posibilidad se tener mucha más obra por interpretar entre acordes y líneas por los profundos mensajes que quedaron marcados dentro de sus composiciones. De igual manera, a pocos años de haber ingresado el siglo XXI Alfredo Domínguez sigue inspirando nuevos trabajos como el que mencionamos junto a “Sur Hip Hop” siendo la base musical para el desarrollo de este nuevo género en los Chichas como alternativa y morada a la cual recurrir en medio de lecturas y vivencias de lo que significa esa legendaria tierra chicheña con toda la carga simbólica que nos permite continuar construyendo surcos con la, todavía, pendiente tarea de ampliarse hacia la integración de todo el territorio y discurso de la Nación Chichas como temática transversal con unos, seguros, nuevos derroteros que permitirán mucho más para proyectar e inspirar en cuanto a la música y cultura de este espacio reconstituido con su revolución cultural en marcha.