martes, 22 de julio de 2014

CHICHAS MITOLÓGICOS



 Posibles viviendas construidas por los Liliputienses, Provincia Modesto Omiste.


Como en todos los orígenes, y dadas algunas circunstancias y condiciones históricas, es posible en esta ocasión relatar a manera de mito la aparición de un pueblo guerrero en medio del, que alguien denominó, Planeta Rojo. Un lugar rodeado por cerros colorados que asemejan a un paisaje fueguino, sin pretender pertenencia chilena ni argentina. Así hace miles de años, en medio de un espacio gobernado por el fuego llegó la humanidad manifestada por dos formas de vida en primera instancia los gigantes que emprendieron una lucha acérrima contra este panorama y que fueron forjando un hábitat para permanecer ahí. (Con referencia a este comentario, hace algunos años en la comunidad de Villa Pacheco, a 65 kilómetros al sudeste de la ciudad de Tupiza, se encontró tres esqueletos gigantes que medían aproximadamente tres metros cada uno. Estos restos se encontraban dentro de una caverna donde también se pudo reconocer pinturas rupestres zoomorfas de animales idénticos a los canguros, es decir pinturas de canguros en el sur de Potosí. Lamentablemente, por dejadez o descuido de autoridades y pobladores, estos restos desaparecieron sin habérseles realizado un estudio a profundidad de ningún otro tipo más que las breves imágenes aficionadas que se habían publicado. Por otra parte, Mario García (2001) también habla de estos gigantes en referencia a la leyenda de los Chichas: “Cuentan que en los inicios del mundo, Tupiza era un hermoso valle, la tierra de promisión, donde reinaba la más inaudita armonía entre los dioses, los gigantes y los hombres, tierra de ensueño, de luz y de paz. […] Los gigantes que eran hijos de las mujeres más hermosas con los dioses”). 

Por otro lado, estaban los Liliputienses, o pequeños seres, que trataron de adaptarse en este lugar primero desde las alturas y aferrados de las montañas donde establecieron sus comunidades. (Respecto a la mención de los diminutos seres, existen registros fotográficos que muestran las pequeñas casitas de estos personajes que en su mayoría están aferrados a rocas montañosas. La localización posible de estas construcciones es referida a la región de Sud Lipez a lo que el autor de estas fotografías no quiso dar más detalles por el riesgo de destrucción y pérdida de este valioso patrimonio. La denominación que se hace como Liliputienses viene de otra fuente más afín al esoterismo, pero que sin antecedente alguno hizo mención de la existencia de estos seres, conocidos bajo este nombre, en esta parte del país, aun en nuestros días). De esta manera, el suelo comenzó a ceder para que estos dos grupos se asentaran de manera fija y en sedentarismo dentro de este terreno. Así con el enfriamiento de la tierra quedó plasmado este panorama que rodea a varios lugares de la región mostrándose los cerros de color rojizo con formas extrañas que parecen mostrar el movimiento de las olas gigantes anteriormente existentes. Asimismo, junto al fenómeno ocurrido sucedió la aparición de un extraño material dorado ubicado, sobre todo, en la aguas de un rio muy caudaloso; el mismo muchos años después ya en tiempo de la colonia sería conocido como el San Juan del Oro. Por otra parte, hasta la actualidad permanecen los mudos testigos de lo ocurrido ahí en esos tiempos; son figuras petrificadas tanto de animales, hombres y mujeres que parecen estar vigilando desde las lejanías lo que los residentes actuales hacen día a día.

            De esta manera enigmática y mítica aparecieron los reyes del Planeta Rojo que fueron construyendo una sociedad diferenciada y llena de características marcadas que perviven, pese a todo, hasta nuestros días en sus descendientes. En la actualidad, poco se conoce de lo acontecido desde su aparición hasta la expansión incaica pero la tierra se sigue escarbando en la búsqueda de encontrar rastros fiables de esta línea ascendiente del legendario pueblo chicheño. Sin embargo, en una historia, relativamente corta, quedan los elementos suficientes para considerar a los Chichas como una gran Nación que fue desarticulada y que en la coyuntura actual lucha y trabaja por reconstituirse.

lunes, 14 de julio de 2014

UN DIPUTADO POR CHICHAS



Con este mismo título comienza el Capítulo II de la Tercera Parte en el Libro de Alfonso Crespo (1981) “Los Aramayo de Chichas”, donde se menciona la labor realizada por Carlos Víctor Aramayo dentro del Congreso Nacional, cuando eran otros tiempos y el apresto de la Revolución Nacional de 1952 se iba acercando para cambiar drásticamente varios aspectos de la realidad boliviana. Este fue el descendiente (3ra generación) de José Avelino Aramayo (1ra generación) y Félix Avelino Aramayo (2da generación) que formaron la denominada dinastía de los Aramayo que tuvo sus bemoles con aceptación y rechazo por parte de la sociedad marcada por los posicionamientos, principalmente, en torno a la conformación de los barones del estaño y la rosca minero feudal, de la que participó Carlos Víctor Aramayo, eliminada con la Revolución Nacional. Así, durante este periodo legislativo se ubicó dentro de la oposición a Ismael Montes en representación de la Provincia Sud Chichas, con el respaldo de los sectores mineros, según Crespo autor del libro; pero que posiblemente solo era representante legítimo de las pequeñas elites económicas del país, o la región.

            Después de muchas décadas y procesos sociopolíticos esta realidad ha cambiado en forma muy importante donde para comenzar desde el punto de vista conceptual ahora deberíamos hablar de un candidato o candidata para los Chichas, incluyendo la transversal de género determinante en nuestros tiempos, enmarcada principalmente por el principio de paridad y equidad establecida por la Ley de Régimen Electoral. Por otra parte, con la profundización de la democracia, en la actualidad los candidatos para la diputación uninominal deberían ser elegidos de forma incluyente y representativa desde los sectores sociales que cuenten con una propuesta importante para cada circunscripción además de una base social amplia que le otorgue esa representatividad. En el caso específico de los Chichas, deberá contar además con un profundo arraigo con la tierra que se manifieste en la identidad reflejada en toda su propuesta que sea además expresada en espacios nacionales, llevando en alto la bandera actual de la Reconstitución de la Nación Chichas. La persona a ser elegida debe ser un importante símbolo ya que engloba un histórico territorio chicheño que se manifiesta dentro de la Circunscripción 37, que contempla a las provincias de Sud Chichas, Modesto Omiste y Sud Lipez.

Así, las elecciones de 2014 tienen una importancia muy significativa en cuanto a los representantes en la Asamblea Legislativa donde tendrán que articular los esfuerzos y ser canalizadores de la concreción de la Nación Chichas reconstituida, a lo que se sume el trabajo mancomunado de nuestra población integrada en este objetivo histórico. En esta coyuntura, no debemos olvidar los esfuerzos realizados en otros tiempos donde se había trabajado para el reconocimiento y aprobación del décimo Departamento (Chorolque o Chichas) que se vio truncado por intereses ajenos a la colectividad y que bordearon en lo personal, generándose un espíritu de división, enemistad y miramiento superficiales. En la actualidad el objetivo está más allá de lo partidario o meramente electoral y se requiere de la unidad de una importante mayoría que se congregue alrededor de un representante legítimo que tenga muy enraizada la lucha por la Reconstitución de la Nación Chichas. La elección que se realice de los representantes ante la Asamblea Legislativa será un bastión importante para seguir profundizando este proceso como una demanda centenaria que ahora se encuentra más cercana que nunca. No obstante, como en todo proceso electoral, se avizoran vientos peligrosos donde las disputas personales pueden ser la fisura por la cual el proyecto reconstituvo se vaya debilitando dando paso a representaciones ajenas a este cometido por lo cual es posible que después de algún tiempo estemos lamentando nuevamente la visión truncada por las disputas y conflictos imaginarios entre diferentes individualidades. Hoy más que nunca nuestro territorio requiere de la integración desinteresada donde la persona más proba sea la representante legítima ante la instancia legislativa para seguir posteriormente en otros espacios que conformen una red propositiva en todos los niveles de gobierno hacia la consolidación y reconocimiento de la Nación Chichas.

lunes, 7 de julio de 2014

PRESENTACIÓN DE ORGANIZACIONES SOCIALES DE LA NACIÓN CHICHAS (ARGENTINA-BOLIVIA-CHILE)



 
El pasado viernes 4 de julio se hicieron presentes en la ciudad de La Paz un importante número de paisanos provenientes de diferentes comunidades chicheñas, a esto se sumó la presencia de una delegación llegada desde la vecina República Argentina, Provincia de Jujuy, llegándose a 35 personas. Esta singular reunión tuvo lugar en la sede de gobierno para realizar la presentación de diferentes organizaciones sociales autoidentificadas y pertenecientes a la Nación Chichas, pese a la existencia de los límites fronterizos imaginarios que separan los Estados independientes. En este sentido la jornada comenzó con la presencia de la delegación en la Plaza Murillo donde se pudo emitir algunas palabras a los medios de comunicación que dieron cobertura a las previas del evento que tenía su eje central durante la noche en ambientes de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional. De esta forma, a partir de las 19:00 horas se dio inicio al acto central programado para la presentación de diferentes números artísticos así como otros de carácter histórico y de desarrollo productivo.

Dentro de la programación el Presidente de Acción Nacional Chicheña, Álvaro Careaga, brindó las palabras de bienvenida a las delegaciones. Posteriormente, el señor Roberto Santos (Delegado General del Movimiento Originario Campesino Jujeño) realizó la presentación de la delegación argentina expresando además su alegría de estar presente en la ciudad sede de gobierno boliviano. La Comunidad de Piedras Blancas estuvo encargada del marco musical interpretando temas tradicionales del calendario agrícola como ser Sara Sarita y Tumbas a la Tierra. De igual manera, José Yañez (Sociólogo impulsor de la Reconstitución de la Nación Chichas) fue invitado para realizar un breve repaso del proceso socio histórico de la Nación Chichas resaltando los significativos avances realizados en este último tiempo en el objetivo de reconstituir esta nación. Asimismo, un representante de la música chicheña, Lino Delgado (Kharallanta), brindó otra interpretación con la caja, el erke y la copla típicas de los Chichas.

Desde el espacio propositivo, Pánfilo Cáceres, representante del Sindicato Agrario, realizó la entrega de varios proyectos que pretenden potenciar la productividad en comunidades de Tupiza y Villazón. En este mismo perfil, Lisberth Vargas, Ejecutiva de la Federación de Mujeres Campesinas de la Nación Chichas, realizó la presentación de la propuesta para la Universidad Latinoamericana en frontera Argentina-Bolivia-Chile que sirva como un motor en el desarrollo de toda la región. La presencia cultural argentina estuvo a cargo de Juan Mario Peñaloza (el Colla Peña) que interpretó coplas argentinas. Por último, las palabras de cierre fueron dirigidas por Enrique Saiquita, Corregidor de Sococha, que agradeció nuevamente a los organizadores del evento y el apoyo recibido para su desarrollo. De esta manera, este importante acto se llevó adelante en la ciudad de La Paz para ser replicado el día 5 de julio en Potosí haciendo conocer un poco más de la Nación Chichas en espacios nacionales que resulten significativos en el proceso que se viene impulsando en todas las provincias chicheñas, esta vez respaldadas por los hermanos argentinos provenientes de la misma raíz originaria de los chichas.

lunes, 30 de junio de 2014

LOS CHICHAS, REGIÓN O NACIÓN

Hasta hace algunos años los Chichas se habían caracterizado por ser un importante espacio identificado como la Gran Región de los Chichas; desde esta perspectiva se construyó la identidad para los habitantes de las áreas urbano y rural. No obstante esta identidad siempre llevó una carga elitista embanderada por hechos históricos que eran cooptados por un grupo dominante que escribió la historia para, solo, una parte de la población de los Chichas entre los cuales las comunidades fueron relegadas a un segundo plano, insertando categorías del criollaje o mestizaje, todo esto seguido por una paupérrima casta oligárquica de familias inmigrantes que explotaron y abusaron de este pueblo en diferentes ámbitos. Contradictoriamente en base a estas familias y apellidos se estructuró un falso orgullo denotando el sentimiento de inferioridad frente al extranjero y menospreciando a la raigambre originaria de los Chichas milenarios.

Así, la lectura y visión regional fueron estableciendo sentimientos de particularidad de los pobladores en su relacionamiento con otras comunidades culturales del país, teniendo más bien un mayor acercamiento con el norte argentino, con quienes se comparten muchas costumbres y tradiciones, además de la propia identidad de origen chicheño. Desde el aspecto negativo, se dieron fenómenos de ensimismamiento como la emergencia del regionalismo que solo logró fortalecer la mirada discriminatoria hacia identidades vecinas e incluso hacia la propia población, junto al desprecio de lo indígena originario y campesino. Con todas estas contradicciones, la perspectiva regional fue un importante aporte para mantener vigente esta cualidad identitaria del ser chicheño pero la misma estaba todavía incompleta porque dentro de su construcción solo contempló a una parte de nuestra gente. En este marco se potenciaron procesos importantes como la departamentalización de los pueblos del sur, dentro de lo que debería haber sido, primero, el Departamento Chorolque y después el Departamento Chichas como un trascendental avance en la integración sureña. Paradójicamente, con la caída de esta iniciativa se provocó una fractura dentro de la Provincia Sud Chichas, deviniendo la división de este espacio territorial con la creación de Modesto Omiste y su capital Villazón, generándose incluso un conflicto de intereses entre las partes en disputa.

Han pasado muchas décadas, y en la actualidad el trabajo investigativo ha madurado y se superaron estas características donde se retoma el discurso y práctica integradoras para comenzar con un complejo proceso para unificar nuevamente a todos los pueblos chicheños enmarcados en lo que significa la Reconstitución de la Nación Chichas. Esta proyección ha surgido de los antecedentes históricos enfocados bajo la perspectiva constitucional y normativa que permite un atisbo para concretar en un mediano plazo este cometido que concluya con el anhelo, casi olvidado de nuestra población, esta vez, mediante la consolidación de la autonomía que permita la administración propia de nuestros recursos y la planificación a partir de las principales necesidades y demandas sociales. Así, se han trabajado varios elementos teórico-conceptuales para comenzar a cimentar esta reconstitución, donde se encuentran documentos como el ABC de la Nación Chichas que brinda los lineamientos centrales de argumentación del por qué de una Nación y su pertinencia actual. Por otra parte se encuentran las resoluciones de las Cumbres Sociales donde se instituye el Acta Refundacional de la Nación Chichas, estableciendo el 17 de noviembre como fecha refundacional la cual ha sido bien acogida en documentos municipales fundamentales como la Carta Orgánica que reconoce esta fecha como una de las principales de la región. Desde una perspectiva pragmática se ha logrado concretar, de manera histórica, el reconocimiento desde el Estado a la población perteneciente a la Nación Chichas, dato emergido del Censo Nacional del 2012. De esta manera, el proceso todavía se encuentra en su etapa inicial pero los avances son extremadamente significativos donde la integración es el precepto determinante para que sigamos concretando esta demanda histórica de una región Reconstituida en Nación.